Catálogo, stock, ventas, tienda online y facturación electrónica funcionando juntos — sin planillas sueltas, sin sistemas que no se hablan entre sí.
Cada venta puede convertirse en un comprobante fiscal válido — Factura A, B o C, elegida sola según la condición del cliente — desde el mismo lugar donde se vendió.
Conectá la cuenta con un login autorizado y manejá esa vidriera sin abrir otra pestaña: publicaciones, ventas y preguntas de compradores, todo sincronizado con tu catálogo real.
El resto del negocio — mercadería, producción, cuentas y equipo — en el mismo lugar.
La ficha completa de cada producto, lista para vender por cualquier canal.
Fabricación con varias etapas, cada una por una máquina distinta.
Varios depósitos o sucursales, cada uno con su inventario controlado.
El punto de venta presencial, con el efectivo del día bajo control.
Un ecommerce propio, conectado en tiempo real al mismo stock.
La cara pública del negocio, editable sin depender de nadie más.
Un padrón, una cuenta corriente — sin duplicar datos.
Para quien factura por suscripción o trabajo variable.
Números reales del negocio, y quién tocó qué.
Tu checklist del día, sin salir del sistema.
Roles a medida por módulo y por acción — crear, editar o eliminar, por separado — con acceso propio por PIN. El sistema crece con el equipo, no al revés.
Panel, tienda online e integraciones corren sobre la misma base de datos — sin exportaciones manuales entre módulos, sin nada que instalar.
Se empieza usando lo esencial — catálogo, stock y ventas — y se van sumando módulos a medida que el negocio los necesita.
Contanos qué necesitás y vemos juntos cómo armarlo.